Hoy pienso:
Tal vez debería haberte dejado ir hace tanto. Tal vez, hacerte feliz era dejarte libre de mí, mis demonios, mis locuras, y de mi mente. Tal vez solo era eso.
No tengo idea como fue que esto ocurrió. Un día llegaste y mi vida cambió. Volví a sonreír como lo había hecho años atrás, volví a sentir como antes. ¿Qué será de mí ahora que ya no estarás?
Ya no te quiero como antes lo hice, pero aún aquí, desde lo lejos, resisto por ti.